Humedades · ¿Qué fue primero la gallina o el huevo?

No es la primera vez que escuchamos, o tal vez nos haya pasado, que compramos nuestra vivienda, con todo el esfuerzo que ello supone, y que cuando empezamos a vivir en ella empezamos a detectar un problemita por aquí, un desperfecto por allí: ventanas que no asilan, filtraciones de agua, humedad, grietas…. Y el vecino también.

Cuando la Comunidad se siente afectada de manera colectiva comienza a plantearse contactar con el promotor, al fin y al cabo es con el que ha tenido el único contacto directo. Este a veces muestra buena disposición a intentar solucionar los problemas que aparecen, otra veces esta disposición no existe.  En cualquier caso, y por lo general, la buena disposición no se suele convertir en soluciones definitivas sino momentaneas, pasajeras, lo que se viene a decir ‘de cara a la galería’. Si os parece, de esta cuestión charlamos en la siguiente entrada.

Resulta que la Comunidad de propietarios, cansada de soluciones no efectivas, del desconcierto y el malestar de los vecinos, decide contratar a un técnico, un perito que determine y valore los daños.

Ante el informe, el siguiente  paso que decide la Comunidad es buscar el asesoramiento jurídico de un abogado.

Cuando el cliente, la Comunidad en la persona de su presidente, llega al despacho profesional trae bajo el brazo un informe pericial cerrado, y lógicamente ya abonado al perito contratado.

No pocas veces dicho informe contiene datos no puramente técnicos referidos a fechas que pueden no beneficiar o perjudiciar al propio cliente por cuestión de plazos de garantía o ejercicio de la acción. O bien no contempla determinadas características de los daños que los pueden definir como permanentes o continuados que a salvar a solventar cuestiones relativas a prescripciones de la acción jurídica. Sirvan de ejemplo.

La consecuencia es que el perito contratado tendrá que rehacer el informe en determinados aspecto que siendo fieles a las considerciones técnicas deben contener ciertos matices para su adecuada interpretación jurídica. La consecuencia derivada de esta consecuencia para la comunidad es tener que contemplar una nueva partida presupuestaria para abordar la nueva intervencia del perito.

¿Qué fue primero, la gallina o el huevo?

No hay huevo sin gallina, ni gallina sin huevo

Un consejo para las Comunidades, para los particulares,  en definitiva para cualquier afectado por vicios en la construcción de su vivienda: antes de contratar a un técnico para la realización de un informe pericial es conveniente visitar el despacho jurídico para que desde allí se pueda coordinar el mejor y más efectivo informe técnico pericial enfocado jurídicamente conforme a los intereses del cliente.

Es importante diferenciar una cuestión, como afectados no debemos contratar un informe pericial buscando una solución constructiva sino que debemos contratar la elaboración de un informe pericial del que se puedan deducir judicialmente las responsabilidades de quiénes corresponda para que afronten y acometan la solución constructiva definitiva. Y esto sólo es posible si técnico y abogados trabajan coordinadamente desde el minuto ‘0’.

Cristina M. Ruiz

Abogado ICA CR

Urbanismo y construcción Abogados · (Ciudad Real – Madrid)

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